En Busca de la Pureza

11 abril, 2006

Durante los últimos 20 años he sido un buscador…quizás como todos los seres humanos. Nunca he conocido a nadie que no esté buscando algo. Pero a diferencia de la mayoría yo he sido un buscador consciente. Es decir he hecho de esta búsqueda la prioridad en mi vida y por muchos años busqué situaciones e instancias que impulsaran mi proceso de crecimiento y actualización.

Desde el comienzo tuve la intuición de que mientras más consciente yo fuera de mi propio funcionamiento más feliz sería, pues estaría mas libre de mi propio funcionamiento mecánico y automático, por lo tanto podría decidir como enfrentar y manejar las situaciones en mi vida potencialmente dolorosas. Si, básicamente quería pasarlo mejor… no sufrir tanto.

Mi camino ha sido el camino de la consciencia. El camino de ir poco a poco despertando a los secretos de mi propio funcionar. Hablo de consciencia y no análisis o introspección, por que este camino ha tenido que ver con mirar, simplemente mirar como funciono y no con enjuiciar este funcionar, ni encajarlo en una categoría u otra… simplemente mirar y decir ah!, por esto me siento así… explorando las motivaciones intrínsecas detrás de mi comportamiento.

Un aspecto de este caminar ha tenido que ver con la búsqueda de la pureza. No la pureza en términos judeo-cristianos, pureza de santidad; sino la pureza de la percepción de la experiencia. El tener acceso directo a lo vivido, más allá de los patrones interpretativos de mi mente y sus estructuras.

Cuando tomé sannyas hace 18 años, Osho aún estaba vivo, venía saliendo de un mundo católico que era el que enmarcaba mi conceptualización del universo. Al conocer a Osho se me abrió un mundo increíble y mágico, tanto dentro como alrededor mío. De alguna manera, creo por hábito, adopté lo que a mi me parecía ser el universo conceptual sannyasin y comencé a explicarme el mundo desde esta perspectiva, o lo que me parecía ser esta perspectiva. Hoy en día no tengo la sensación que sannyas tenga un perspectiva estructurada de nada. Pero en ese entonces simplemente asumí la visión de Osho sobre las cosas, como la “nueva forma de ver” las cosas.

Había sido discípulo de Osho por unos cuatro años, cuando comencé a preguntarme qué de lo que Osho hablaba y yo repetía, era mi experiencia directa, irrefutable ¿Sabía yo de vidas pasadas? ¿Sabía yo de ese espacio interno que trasciende a la muerte? De pronto me vi nuevamente desnudo frente al hecho de haber creado un nuevo sistema de creencias en el cual me sentía seguro, y el cual coloreaba mi conceptualización de mi mundo experiencial. Decidí deshacerme de toda idea que no pudiese sustentar en mi propio experienciar, sin importar cuan desamparado o perdido me sintiera respecto de mi entendimiento de mi mundo y el que me rodeaba.

A partir de este momento comencé a estar alerta respecto de la diferencia fundamental entre una vivencia y la explicación o configuración que mi mente creaba para entender dicha experiencia. En este contexto mi mente tendería a explicar mis vivencias desde sus propias estructuras ideológicas y la pureza de la experiencia se me perdería entre mis propias explicaciones mentales.

Como participante del incipiente mundo espiritual alternativo de comienzos de los años noventa me topé con gente que creía en los más diversos fenómenos. Desde la astrología, el reiki, el feng shui, los ángeles, niños índigos, el poder curativo de las plantas, el aura soma, las canalizaciones, las vidas pasadas, el biomagnetismo, la radiestesia, los mensajes de la Atlántida, los extraterrestres, el chamanismo, el calendario maya, el santo daime, los seres bio-dimensionales, elfos, elementales, hadas, gnomos, etc. Sin embargo yo continuaba haciéndome la pregunta respecto del dominio diferenciado de mi experiencia y la conceptualización de esta. Sospechando de mi mente y sus explicaciones.

Recuerdo estar participando en Swetlodges (conocidos acá como temazcales) con la tradición Lacota de los indios Ziux en el medio oeste norteamericano. Participé en círculos de tambores y de sanación, participé de los rezos al gran espíritu y visité el búfalo blanco, símbolo de los nuevos tiempos. Sin embargo la sensación constante que tenía era la de encontrarme frente a un nuevo sistema de creencias, una nueva manera, basada en las viejas creencias indígenas, de conceptualizar y entender el mundo. Tuve ciertamente potentísimas experiencias en sus sweatlodges, pero no siento que estas hayan sido provocadas por mi conexión con el gran espíritu. Los tambores y los rezos me ponían en un estado psicológico y energético de apertura emocional, lo cual facilitaba, junto con el insoportable calor, las vivencias que tuve en esos domos de cuero y madera.

Esta búsqueda de la pureza me fue dejando con una sensación de “no saber” que fue haciéndose más y más profunda. Participando en respiraciones Holotrópicas me preguntaba si las experiencias transpersonales de índole chamánica experimentada por la mayoría de los participantes no se debía a que el universo conceptual chamánico está de moda hoy en día y Grof lo describe en detalle en sus libros. De hecho no recuerdo que a principio de los años setenta la gente tuviera muchas visiones chamánicas. En esa época el hinduismo era el universo conceptual espiritual alternativo. La gente veía a KrishnaShiva y Kali, no a chamanes danzando junto a un fuego, y ciertamente no a animales de poder como leopardos, águilas u osos.

Estoy seguro que si Leonard Örr no hubiera puesto el nombre de “renacimiento” a su trabajo de respiración, el porcentaje de personas que reportarían el haber pasado por el trauma del nacimiento sería mínimo.

Entre mis correrías experimenté con drogas que expandieran la consciencia y muchos amigos míos comenzaron a experimentar con Ayahuasca y nuevamente, sentí, que sus experiencias fueron enmarcadas en el modelo conceptual de las creencias del chamán de turno. De hecho estas variaban dependiendo si eran tomadas con un chamán peruano, brasileño o en el contexto del Santo Daime, iglesia creada en 1930 por Raimundo Irineu Serra, con su mezcla de creencias católicasteosóficas, chamánicas y de la santería. No digo que dichas experiencias no fueran transformadoras, profundas o verdaderas, pero la iconografía presentes en ella, los símbolos, fueran estos cristianos o chamánicos, me parece, tenían que ver con la información de la mente de la persona que vivía la experiencia. Nunca he escuchado de un Santo Daime donde la gente vea a Krishna, a Mahoma, a Lao tzé o Zarathustra. De la misma manera que en las visiones aparecidas en los profundos procesos de ayuno y auto-mortificación llevados a cabo por lo sadhus de la India, Jesús nunca se ha aparecido, ni ángeles, ni la virgen María, ni nada que no tenga estrictamente que ver con la tradición Hinduistaa la cual pertenecen los sadhus. Es más, la virgen María nunca se ha aparecido a nadie que no tenga un condicionamiento cristiano. No creo que los maestros “ascendidos” sean tan egoístas como para solamente compartir su sabiduría con sus adeptos, dejando al resto de la humanidad en la “oscuridad”. No, me parece que es la mente de la persona asignando un sistema de significado a la experiencia.

Muchos de mis compañeros de ruta se molestaban con mi búsqueda de pureza. Ellos decían que cerraba mi posibilidad de experimentar todas estas cosas mágicas y esotéricas que ellos experimentaban y yo respondía diciendo que lo mágico y esotérico estaba en sus explicaciones y no en la experiencia. La experiencia simplemente es una respuesta sensorial de nuestro organismo a un estímulo.

Fenomenológicamente hablando, la experiencia es la experiencia, es la experiencia. Y no por ello menos maravillosa. De hecho la explicación sobre la misma experiencia dependería del modelo conceptual del experimentador. La explicación depende del universo simbólico de la persona. Admito que el símbolo puede ser una forma útil de entender un fenómeno y quizás hasta necesario en cierto momento; pero sólo será útil mientras exista la necesidad de entender, de explicar, de ordenar y configurar las propias vivencias para que estas encajen en mi propio sistema de creencias. Si soy capaz de simplemente vivir lo vivido, se abre la posibilidad de acceder a una dimensión donde, como decía el maestro Zen Toshan, “el no saber es lo más íntimo”, lo más cercano a naturaleza de lo que es.

Hoy en día esta es mi búsqueda fundamental: la búsqueda de la pureza de mi vivenciar. Tengo mi cabeza repleta de explicaciones y teorías respecto de prácticamente todo, pero no confío en ellas. Es más, sospecho inmediatamente cuando algo que vivo calza exactamente con mis ideas. El camino de la pureza para mi es el camino del constante deshacerme de explicaciones, permaneciendo abierto y disponible a lo desconocido y rodeado con la sensación de vivir en un universo enormemente misterioso que aún no puedo y quizás nunca podré conceptualizar.


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10 respuestas a “En Busca de la Pureza”

  1. cristobal mancilla dice:

    Es fuerte ese paso de empezar a desidentificarse del marco de
    referencia que uno tiene para asir la realidad. Generalmente
    uno empiezaencontrando que el de uno está errado cuando
    empieza a no calzar con la realidad, y empieza la búsqueda de
    otro marco de referencia “correcto”, después ese tampoco sirve,
    y el siguiente tampoco, y así.. es ahí cuando uno empieza a
    sospechar que el problema está en el que ve, más que en lo visto.
    Esa rapídisima función de la mente que arma realidades
    coherentes, seguras, a mi me ha engañado múltiples veces y me
    sigue engañando. Incluso desde lo esotérico se pueden armar
    marcos super mentales y rígidos.
    Al parecer la realidad actúa como quiere mientras uno elabora
    modelos para atajarla. Pero creo que la consciencia humana tiene
    una facultad maravillosa, sobre todo si se es un buscador; que una
    vez visto un destello de verdad, no hay vuelta atrás. Quizá un segundo
    de no mente, no digo que a uno lo haga un iluminado, pero puede hacer pensarlo dos veces antes de poner todo el esfuerzo en construir un nuevo modelo mental. Hay una duda, y esa duda es bendita, ya que por lo menos permite relajarse un poco en aquellos casos “difíciles”, cuando la
    realidad no está calzando con lo que queremos.
    También hay que ser valiente para intentar vivir sin esos marcos de referencia. Hay pasos en este sentido, que se parecen a tirarse de un acantilado con los ojos vendados y escuchando Marylin Manson por audífonos. Claro que el costalazo siempre es proporcional al invento
    que uno mismo había generado.
    Por ejemplo he experimentado que ese vacío gélido que uno siente muchas veces, tiene que ver con la intensidad del sueño de que todos estamos acompañados, de que el país, las instituciones, la familia , los amigos nos protegen. Existe como opuesto.
    Pero como hablábamos hoy Vikrant, también es real que cierto nivel de conceptualización para poder vivir parece necesario. No me imagino viviendo como una ameba… el tema por ahora es que esas
    construcciones no sean eternas, ni cerradas con candado. Bueno… eso. Les dejo una frase de John Lennon:”La vida es lo que sucede mientras
    uno hace planes” y otra, un error lúcido de Cazely: “No tengo porqué estar de acuerdo con lo que pienso”.
    Un gran abrazo.

  2. silvio dice:

    Sigo complementando con Krishnamurti ya que me ha gustado mucho…

    ¿Podemos dejar de lado todas las ideas, conceptos y teorías y averiguar por nosotros mismos si existe algo sagrado –no la palabra, porque la palabra no es la cosa, la descripción no es lo descrito–, si hay algo real, no una imaginación, algo ilusorio, fantasioso, no un mito, sino una realidad que nunca puede ser destruida, una verdad que es perdurable?

    Para descubrir eso, para dar con ello, toda clase de autoridad, especialmente la espiritual, debe ser totalmente descartada, porque supone conformismo, obediencia, aceptación de cierta pauta. Una mente debe ser capaz de mantenerse sola, de ser su propia luz. Seguir a otro, pertenecer a un grupo, practicar métodos de meditación prescritos por una autoridad, por la tradición, es totalmente irrelevante para aquel que investiga la cuestión de si existe algo eterno, intemporal, algo que el pensamiento no puede medir y que opera en nuestra vida diaria. Si no funciona como parte de nuestra vida cotidiana, entonces la meditación es una evasión y absolutamente inútil. Todo esto implica que uno debe valerse por sí mismo. Hay una diferencia entre el aislamiento y recogimiento, entre soledad y ser capaz de mantener la propia autonomía de manera clara, no confusa, incontaminada.

    Lo que nos concierne es la totalidad de la vida: no uno de sus segmentos o fragmentos, sino la totalidad de lo que hacemos, pensamos, sentimos y como nos comportamos. Puesto que lo que nos incumbe es la totalidad de la vida, en manera alguna podemos tomar un fragmento, que es el pensamiento, y por ese medio resolver todos nuestros problemas . El pensamiento puede conceder autoridad así mismo para juntar a todos los demás fragmentos, los cuales han sido creados por el propio pensamiento. Estamos condicionados a pensar en términos de progreso, de consecución gradual. La gente cree en la evolución psicológica, pero ¿acaso existe el “yo” que, psicológicamente, consigue algo que no sea la proyección del pensamiento?

    Para averiguar si existe algo que no sea proyectado por el pensamiento, que no sea una ilusión, un mito, debemos preguntarnos si el pensamiento puede ser controlado, mantenido en suspenso, suprimido, de manera que la mente esté completamente quieta. Control implica el controlador y lo controlado, ¿no es cierto? ¿Quién es el controlador? ¿No es este también creado por el pensamiento, uno de sus fragmantos que ha asumido la autoridad del controlador? Si usted ve eso, entonces el controlador, el experimentador es lo experimentado, el pensador es el pensamiento. No son entes separados. Si comprende eso, entonces no hay ninguna necesidad de controlar.

    Si no hay ningú controlador, porque el controlador es lo controlado, entonces, ¿qué sucede? Cuando hay división entre el controlador y lo controlado, hay conflicto y desperdicio de energía. Cuando el controlador es lo controlado, no hay desgaste de energía. entonces tiene lugar la acumulación de toda esa energía que había sido disipada en la represión, en la resistencia producida por la división entre el controlador y lo controlado. Cuando no hay división alguna, usted tiene toda esa energía para ir más allá de aquello que creyó que debía ser controlado. Debe comprenderse claramente que en la meditación no hay ningún control ni sometimiento del pensamiento a una disciplina, porque el que disciplina y controla es un fragmento del pensamiento. Si usted ve la verdad de eso, entonces posee toda la energía que ha sido disipada mediante la comparación, el control y la represión para ir más allá de lo que realmente es.

    Estamos preguntando si la mente puede estar absolutamente quieta. porque lo que está quieto tiene gran energía. Es la suma de toda la energía. La mente, que está parloteando, siempre en movimiento, que es el pensamiento continuamente mirando hacia atrás, recordando, acumulando conocimiento, cambiando constantemente, ¿puede estar completamente quieta? ¿Ha intentado alguan vez descubrir si el pensamiento puede estarse quieto? ¿De qué forma va a averiguar cómo producir esta quietud del pensamiento?. Mire, el pensamiento es tiempo y el tiempo es movimiento, medida. En la vida diaria usted mide, compara, tanto en lo físico como en lo psicológico. Eso es medida; la comparación significa medida. ¿Puede usted vivir sin comparación en la vida diaria? ¿Puede dejar de comparar por completo , no en la meditación sino en la vida de cada día? Usted compara cuando escoge entre dos tejidos, esta tela o esa, cuando compara dos automóviles o partes del conocimiento, pero en el plano psicológico, interior, nos comparamos con otros. Cuando esa comparación cesa, como debe ser, entonces ¿podemos valernos completamente por nosotros mismos? Eso es lo que está implícito cuando no hay ninguna comparación, lo cual no significa que usted vegete. De modo que, ¿puede usted vivir su vida diaria sin comparación? Hágalo una vez y descubrirá lo que eso implica. Entonces usted se desprende de una enorme carga; y cuando descarga un peso innecesario, tiene energía.

    ¿Le ha puesto alguna vez atención a algo de manera total? ¿Le está usted prestando atención a lo que dice el que habla? ¿O escucha con una mente comparativa que adquirido cierto conocimiento y está cotejando lo que se dice con lo que ya sabe? ¿Está interpretando lo que se dice según su propio conocimiento, tendencia o prejuicio? Eso no es atención, ¿verdad? Si presta completa atención con su cuerpo, sus nervios, sus ojos, sus oídos, su mente, con todo su ser, no hay centro desde el que esté atendiendo, solo hay atención. Esa atención es silencio completo.

    Por favor, escuche esto. Desgraciadamente, nadie le va a decir todas estas cosas, así que, por favor, póngale atención a lo que se dice, de manera que el acto mismo de escuchar sea un milagro de atención. En esa atención no hay límites, no hay fronteras y, por consiguiente, no hay dirección. Solo hay atención, y, cuando la hay, no existe ni el “usted” ni el “yo”, no hay dualidad, no hay observador y observado. Y esto no es posible cuando la mente se mueve en una dirección determinada.

    Se nos educa y condiciona para que nos movamos siguiendo direcciones, de aquí hacia allá. Tenemos una idea, una creencia, un concepto o fórmula de que existe una realidad, una dicha, de que hay algo más allá del pensamiento, y fijamos eso como una meta, un ideal, un rumbo, y nos encaminamos en ese sentido. Cuando usted camina dirección, no hay espacio. Cuando se concentra, se dirige o piensa en determinada dirección, no tiene espacio en la mente. No tiene espacio cuando su mente está atestada de apegos, de temores, de la búsqueda de placeres, del deseo de poder y posición. Cuando la mente está atiborrada, no dispone de ningún espacio. El espacio es necesario, y cuando hay atención no hay dirección, sino espacio.

    Ahora bien, la meditación implica que no hay movimiento alguno. Eso significa que la mente está completamente quieta, que no se mueve en ningún sentido. No hay ningún movimiento, el cual es tiempo y pensamiento. Si ve, no la descripción verbal, sino la verdad de esto, la cual no puede ser descrita, entonces existe esa mente callada y quieta . Y es necesario tener una mente callada, pero no con el objeto de dormir por más tiempo, de hacer mejor su trabajo o de conseguir más dinero.

    Las vidas de la mayoría de las personas son pobres y vacías. Aunque puedan poseer muchísimo conocimiento, sus vidas son míseras, contradictorias, infelices, faltas de integridad. Todo eso es la pobreza, y esas personas desperdician sus vidas tratando de hacerse interiormente ricas, cultivando varias clases de virtudes y todo el resto de ese absurdo desatino. No es que no sea necesaria, pero la virtud es orden, y usted solo podrá comprender el orden cuando haya investigado el desorden dentro de sí mismo. Llevamos vidas desordenadas; ese es un hecho. El desorden es la contradicción, la confusión, los diversos deseos agresivos, el decir una cosa y hacer otra, el tener ideales, y la división entre los ideales y uno mismo. Todo eso es desorden, y cuando se da cuenta de él y le presta toda su atención, de esta surge el orden, el cual es virtud, algo vivo, no algo fabricado, practicado y afeado.

    La meditación es la transformación de la mente, uan revolución psicológica, de tal manera que, no en teoría o como ideal, sino en cada movimiento de nuestra vida diaria, haya compasión, amor y la energía que trasciende toda la mezquindad, cerrazón y superficialidad. Cuando la mente está verdaderamente callada, no acallada mediante el deseo y la voluntad , entonces existe una clase de movimiento totalmente distinto que no pertenece al tiempo.

    Como usted comprederá, sería absurdo adentrarnos en eso. Sería una descripción verbal y, por lo tanto, irreal. Lo importante es el arte de la meditación. Una acepción de la palabra “arte” es ponerlo todo, en nuestra vida diaria, en un sitio, de manera que no haya confusión. Y cuando en nuestra vida de cada día haya orden, recta conducta y una mente que esté completamente callada, entonces la mente descubrirá por sí misma si lo inconmensurable existe o no. Hasta que usted descubra eso que es la más alta forma de santidad, la vida será anodina y carente de sentido. y esa es la razón por la que la recta meditación es absolutamente necesaria, de forma que la mente se vuelve joven, fresca e inocente. Inocente significa incapaz de ser herida. Todo eso está implícito en la meditación no desvinculada de nuestra vida diaria. La meditación es necesaria en la misma compresión de nuestro vivir cotidiano. O sea, atender por completo, cuandi habla con alguien, a su forma de andar y de pensar, a lo que piensa; prestale atención a eso forma parate de la meditación.

    La meditación no es una evasión. No es algo misterioso. de la meditación se desprende una vida que es santa, sagrada. Y, por consiguiente, usted trata todas las cosas como sagradas.

  3. Sw. PRATYAN dice:

    Esta vida…, esta experiencia humana…, es imposible abrazarla a través del software y del hardware que hemos heredado, es como querer vaciar el mar con una cuchara. Aun así, una gota de oceano, ES el oceano. cada herramienta tiene su función. Y ahí hay una salida, una clave, esa llave es el AMOR. Soltarse en él, no preguntar tanto, es genial cuando la dinámica se invierte y las respuestas comienzan a llegar solas.

    El desarrollo del lenguaje, y la consecuente “instalación” de palabras a todo lo que existe, a sido la desesperada salida de la humanidad como placebo de supuesta seguridad en que algo maneja este misterio. Pero al mismo tiempo ese lenguaje “necesario”, nos a alejado definitivamente de la percepción directa; del erizado de la piel, de las mariposas en la guata, de los mareos juguetones.

    No sé por qué o para qué es necesaria esta tremenda vuelta, esta laaaarga vuelta, tan larga que casi nadie llega. Pero si se recorre en disfrute e inocencia, el camino se hace corto, y de repente mientras menos uno lo espera, y mientras se está entretenido en una esquina, algo sucede, y súbitamente somos abrazados por la LUZ.

    Recuerdo una historia que me contaron; Alejandro Magno, el colosal conquistador y poderoso descubridor de los nuevos mundos había escuchado hablar de un grandioso sabio llamado Hermógenes y lo único que quería era conocerlo. Una vez que supo donde estaba, fue con su bello caballo a verlo. Al llegar, lo encontró desnudo fuera de su precaria choza y le dijo; -hola Hermógenes, me han hablado mucho de ti, soy Alejandro el Magno, pídeme lo que quieras-, Hermógenes lo miró y le contesto, -por favor, no me tapes el sol-.

    Nota: La verdad ni sé si esos son los verdaderos nombres de los protagonistas de esta historia, pero no hay que mirar los dedos apuntando a la luna…

    No hay nada que me llene más de Gracia el corazón que andar pajareando, o ver un nuevo brote en las plantas de mi terraza.

    Como dice Fito, les envío un abrazo, desde el Lado del Camino bellos caminantes

    Sw. Pratyan
    PD: ya no Pratiyan, ese ya no existe.

  4. Vikrant Sentis dice:

    Pratiyan. Respecto de la necesidad de darse una vuelta tan larga , tengo la sensación que no existe ninguna vuelta larga que darse. Todo es un error de percepción apoyado por nuestro condicionamiento dual. Todo lo que es, es en este momento, sin dimensiones, ni niveles, ni luces ni nada. Todo es ahora y no puede ser de otra manera. El lenguaje es sólo la herramienta en la cual nos hemos perdido. Si vemos que lo que la mente ha hecho es una abstracción sobre su propio funcionamiento, poniéndolo en otra abstracción llamada tiempo… entonces todo es y eso seria todo, sin otra magia que la que la mente quiera ponerla al asunto. un abrazo

  5. Edith dice:

    … los leo y se me llena de alegría el cuerpo, y la sensación de liviandad es increible. Me siento apenas asomando las pestañas a vivir sin necesitar las explicaciones pa’ vivir, entonces leer su propio vivirlo es un impulso, y un regalo…
    Descubrí hace poco que como no encuentro explicaciones que me suenen con sentido, mi caminar se mueve hasta ahora en dudar: en aceptar las explicaciones que escucho o me doy con toda la aceptación que me salga… y definitivamente dudar, y verlas sólo como explicaciones, maneras de ordenar y ponerle nombre a lo que sea.

    Me gusta esto de no saber, y quedarme en eso. Lograr instalarme en decir/sentir “no sé” y quedarme con lo que me pasa en ese estar de no saber… Las explicaciones, y las ideas, y la información o la falta de ella me llenan la cabeza un rato… y no pasa nada más que estar allí, con lo que sea que esté pasando.

    un abrazo, y gracias por los espacios y su estar, que siento tan transparentes y abiertos

    Edith.

  6. Vikrant Sentis dice:

    Gracias Edith. un abrazo

  7. Sw. Pratyan dice:

    Amado Vik, en tu laaaaarga, intensa y hermosa vuelta que “NO” te has dado, ja, ja, ja, ja, ja, ja, el obeso condicionamiento dual mórbido ha debido ir bajando de peso gradual y obligadamente para eliminar la grasa que ha actuado como aislante por tanto tiempo. Es muy bello que hayas tenido esa fortaleza. Es muy esperanzador. Muy necesario, ojalá hubiera más con esa reciedumbre. Y en esa acción y proceso de “descodicionamiento” al cual le has puesto tanta energía para despertar es obvio que el organismo ha estado tan ocupado tratando de sobrevivir, que no queda tiempo ni capacidades perceptuales limpias para ver lo rebozante que está todo, rebozante de LUCES, de MAGIAS, y de INFINITOS everywhere. En esa vibración, todo es tan rebozante que no hay espacio para perder la vida en análisis mentales de ninguna especie, que desperdicio!!!, que falta de respeto!!!!, aunque se entiende el paso.

    Una vez limpios los canales, todo es belleza, con muchas luces, muchos olores, muchos colores, muchas formas y más y más y más…. ESTO ESTÁ SATURADOOOO, HAY TACO, TOQUEN LA BOCINA!!!!, TODO SE PUSO DEACUERDO PARA ESTAR AL MISMO TIEMPO AQUÍ!!!, ES UNA CONFABULACIÓN!!!! VIVAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

    Y, esto de nuevo que no es menor; no hay que pegarse en los dedos, si son gordos o largos, etc, sino que ver a dónde apuntan. Cuando existe un corazón limpio, una intención impecablemente pura y honesta, y no un elaborado disfraz de autocompasión o de manipulación de pequeñas conciencias, lo único que se produce entre esos corazones es sintonía y megalucidez, armonía e hiperconsciencia. O sea AMOR.

    Abrazo Vik
    Comparte http://www.templo.cl es para todos 😉

    Edith,
    Así es poh, justamente, llegamos sin manual y nos vamos sin manual, te imaginas que no fuera de esa manera?, por lo bajo FOME. Es mejor buscar y trabajar arduamente por el PERCIBIR cada días más, el desarrollar el testigo cada día más, para ver y ver, para conocer y conocer, que botar la vida filosofando o tratando de entender algo, eso es tensión, es mejor soltarse y volar!!! La vida, este regalo no se merece menos.

    MEGALOVE para todos!!!!!!

    Si Dios es las flores y los árboles
    y los montes y el sol y el claro de luna,
    entonces creo en Él a toda hora.

    Pero si Dios es los árboles y las flores
    y los montes y el claro de luna y el sol,
    ¿para qué lo llamo Dios?
    Lo llamo flores y árboles y montes y sol y claro de luna.

    Fernando Pessoa

    Sw. PRATYAN

  8. Vimal Heera dice:

    Todo lo leído me recuerda a mi experiencia en Poona en el grupo residencial “Satori”, antiguamente conocido como “iluminación intensiva”…¿que quedó para mí despues de largas e interminables sesiones durante siete días de responder una y otra vez la pregunta quien soy yo? (o quien está adentro?) La posibilidad de experimentar directamente la vida sin más ni más….sin clasificaciones mentales y definiciones intelectuales ( ni menos “esotéricas) acerca de lo experimentado. Y digo una posibilidad pues una vez que pasé por la experiencia de vaciarme de definiciones dadas por otros acerca de mí….la experiencia del ser…ser yo misma en ese momento, ahí me di cuenta que puedo elegir entre enmarcarme o no. Al sacar todo eso introyectado y adquirido por mi durante toda mi vida, la sensación de vacío es enorme; entonces que queda? el experienciar el aquí y el ahora sin más ni más….lo que es, es. Yo tengo la sensación que el hecho que existan tantas, pero tantas conceptualizaciones de diversa índole acerca de la experiencia humana tiene que ver con la necesidad intrínseca de sentir que hay algo desde el lenguaje o la mente de explicar algo que, en mi experiencia, me resulta inexplicable…y la desesperación del ser humano (y de la mente) es que todo entre dentro de los esquemas que den cierta seguridad. Para mi la respuesta, en realidad, es que no hay respuesta y que si existe una respuesta está contenida en la experiencia misma, en el experimentar. Es existencial, y la existencia no funciona como nosotros queremos…. es lo que es y obedece a leyes inexplicables para la mente humana…por lo tanto necesitamos encuadrar, si no es en el esquema judeo cristiano, pues entonces que vengan todos estos nuevos mapas, llamados nueva era pero que en realidad me suenan, personalmente, al viejo condicionamiento judeocristiano otra vez… pero disfrazado con fuegos artificiales, las luces, colores y formas que todos los que nos hemos dado unas vueltas por lo new age sabemos que es mas de lo mismo.
    Todo esto no quiere decir que yo esté fuera de eso. Muchas veces me he cuestionado las ideas acerca del mundo y de la experiencia humana que el mismísimo osho compartió én sus discursos…y muchas veces me he dado cuenta que trago sin digerir. Bien pues, en satori group hasta mi nombre sannyasin quedó fuera del rango de mi experiencia directa, y la verdad es que la pureza que sentí por esos días en el experimentar cada momento fué realmente muy potente. Nada sabía y no había nada necesario de saber. Y aún posteriormente, luego de tres años y de llenarme otra vez de conceptos y encuadres acerca de mi experiencia, de posibilidades que expliquen lo inexplicable, hay momentos, como cuando una relación se acaba, en que estoy totalmente sumida en lo existencial pese a haber barajado varias teorías acerca de lo sucedido, y la experiencia de sentirse sin ayuda, sin seguridad, sin piso….sin posibilidad de escape de mí misma a través de la mente o de una explicación dada desde afuera de la experiencia, ese vivenciar el momento sin más ni más, estando y aceptando lo que sea que esté ahí en mí (pena, desamparo, abandono, rabia) me trae devuelta a este “no saber” tan intensamente desagradable para muchos y que tratan, perdón, tratamos (me incluyo), de llenar con formulas que al final del día cuando estamos en nuestra cama mirando el techo, solos con nosotros mismos, quedan chicas como para exlicar lo inexplicable. Osho muchas veces me ha quedado chico cuando busco una respuesta…..y creo que el problema no es lo que él dijo, creo que el problema es que yo misma trato de tomar sus palabras como explicación a algo que no he experimentado directamente. ¿Acaso la idea de que supuestamente somos luz va a aminorar toda la oscuridad de nuestras vidas o va a aminorar la incomodidad de su presencia? ¿Hasta que punto nos atiborramos y contaminamos nuestra experiencia con ideas preconcebidas acerca de ella?
    Prefiero estar con lo que sea que esté sucediendo sin clasificar previamente de que se trata…..aunque sea incómodo.

  9. Vikrant Sentis dice:

    Amado Pratiyan.
    Nunca he dicho que no me haya dado una larga vuelta… de hecho tu y yo sabemos que así ha sido. De hecho mi artículo es precisamente acerca de esa vuelta. Lo que digo es que en el fondo, en el único lugar donde me he dado la vuelta ha sido en la percepción de mi mente respecto de lo que es. Y quizás así nesesitó ser. Pero ahora veo que jamás me he movido un ápice, excepto en mi comprensión de como mi mente colorea lo que entra en contacto con ella. Y ese colorear puede ser nuestra bendición o un castigo, dependiendo del color que le pongamos. Respecto de lo “rebozante de LUCES, de MAGIAS, y de INFINITOS everywhere” que está todo, me parece que esto es otro constructo mental, no una descripción de la realidad íntima de la existencia… pero esa es la belleza, podemos ver todo así, si lo queremos. Pero inevitablemente estaremos hablando de nuestra percepción, es decir de nuestros lentes coloreados, más que de la naturaleza intrínseca de la vida. Sin embargo estoy de acuerdo con el hecho de que es más bonito de esta manera.

    Vimalcita… admiro eternamente tu coraje en tu camino y me he sentido agradecido y honrado de sostener tu mano en muchas de nuestras correrías juntos.
    Abrazos a todos

  10. Cristobal Mancilla dice:

    Que claro y verdadero siento lo que dices Vimal. Mi experiencia con ustedes el año pasado, me puso en ocaciones en ese espacio
    que describes… no sé si llamarlo satori en mi caso. Es un espacio que alguna vez supuse por segundos, pero que luego me dediqué a evitar mucho tiempo. Ahí es lo que es, es imposible saber si hay un “sentido”, es pura experiencia presente de algo sin explicación. Se borran todos los “caminos”, es una neutralidad. Todo está ahí porque sí y no tiene sentido preguntar. Es imponente…y es lo que es. Aunque he vuelto a la mente muchas veces… de alguna manera no es lo mismo.

    Un gran abrazo

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