Michael Barnett. Un maestro contemporáneo.

23 junio, 2008

Quiero contarles una experiencia.

Mi experiencia con uno de los más originales maestros espirituales occidentales que he conocido.

El hombre nos pidió que hiciéramos un amplio círculo con nuestras espaldas contra la pared. Debían ser unas 40 personas, provenientes de todas partes de Europa, en aquella vieja mansión de la calle Santa Teresa en el norte de Freiburg, Alemania.

La instrucción fue simple: “permitid que la energía los mueva” y, a continuación comenzó a caminar por la sala moviendo sus manos en el aire, como si hiciera unos pasos mágicos.

Sin saber de dónde, comenzaron a brotar lágrimas de mis ojos y a los pocos segundos un llanto desconsolado brotaba desde mi garganta. Abrí los ojos y al mirar al resto de los participantes parecían contornearse en su espacio.

El hombre se acercó a mi pareja, y luego de poner su mano en su frente, ella se desplomó en el suelo. Sus manos ahora tocaban sus pies y ella gritaba como si estuviera experimentando un orgasmo. Así es que este es el famoso “trabajo energético”-pensé para mí mismo.

El Hombre era Michael Barnett. Un inglés de 72 años que había sido una leyenda en el movimiento psicoterapéutico humanista del Londres de principios de los años setenta.

Compinche del anti-psiquiatra R. D. Laing, uno de los creadores junto a Michael de People not psiquiatry, un movimiento informal de comunidades terapéuticas para los “emocionalmente perturbados”; director de dos de los centros de crecimiento más importantes de Inglaterra: Kaleidoscope y Community; uno de los facilitadores más importantes del ashram de Osho en India en los años setenta (conocido entonces como Somendra) y considerado unos de los más carismáticos terapeutas humanista-transpersonales de Europa.

A partir de 1982, época que el consignaba como el momento de su iluminación, había venido desarrollando una constante labor como maestro espiritual, enseñando su particular manera de trabajar con gente, la cual llamaba “trabajo energético” o Energywork.

Energywork hacía referencia al método utilizado por Barnett y los participantes de sus seminarios para acceder a estados no ordinarios de consciencia, donde la identificación con las estructuras del ego o la personalidad no estaban presentes. Era una forma de movilizarse a un estado de no-mente donde las estructuras psicológicas, físicas y emocionales no estaban determinando la experiencia del individuo.

Michael funcionaba como un agente catalizador para lo que él llamaba Energía del Universo. Michael era como un hechicero, un brujo en los tiempos modernos.

En sus seminarios, Michael movía a los participantes fuera de los patrones habituales de la mente y el ego y los parecía poner en contacto directo con lo que él llamaba “su esencia”. Su trabajo no lidiaba con la personalidad y sus estructuras neuróticas. Él simplemente funcionaba como un detonador para la realidad más profunda de cada uno de los participantes de sus grupos.

Freiburg es una hermosa ciudad medieval cerca de la selva negra del sureste de Alemania. Habíamos llegado con mi pareja provenientes de Stuttgart y el viaje nos había tomado alrededor de tres horas.

Nunca habíamos estado en presencia de Michael Barnett, pero conocíamos de su fama y alguna vez en mis estudios de psicoterapia en Estados Unidos había leído su primer y controversial libro People not Psyquiatry (Gente no Psiquiatría).

En esos años yo era un estudiante de educación de adultos con mucho interés en la psicoterapia humanista. Y la visión de Michael sobre la psiquiatría tradicional había hecho temblar mis cimientos respecto de lo que yo consideraba una eran las descripciones de sicopatología.

En la introducción de su libro, Michael Barnett escribía: “La psiquiatría es uno de los nidos de subsistemas de lo que llamamos sociedad. De hecho la sociedad como tal no existe. Es simplemente una metáfora para gente como tú y yo funcionando de cierta manera estructurada o socializada. De la misma manera, la psiquiatría, como una realidad concreta, no existe. Es simplemente la forma en que un grupo de elite piensa y actúa en patrones estructurados, con la complicidad del resto de nosotros. El proceso de diagnóstico en la psiquiatría es hasta cierta manera básicamente político. Los “enfermos” de hoy en día son usualmente los socialmente inútiles. Mientras que los maníacos por el poder permanecen en su mayoría como éxitos sociales. … Respecto del tratamiento y la prescripción en psiquiatría, casi siempre están políticamente definidos. La política psiquiátrica dice: Cuando esto ocurre, esto se hace. Actuar de otra manera es estar en oposición, es sentir el peso opresivo de las actitudes de masa y poder. Pero la gente está empezando a dejar su casa en grandes números. En este caso “casa” es el status quo, la forma como se tienen que hacer las cosas. La gente se está apartando de esto y empezando a tomar decisiones por sí mismas. De esta migración, esta emergencia y renacimiento están apareciendo algunas alternativas reales a la psiquiatría oficial, alternativas para una real sanación de la psique humana.”

Este libro significó para mí el fin de mis concepciones “socializadas” respecto de lo que era normal o anormal en términos psicológicos.

Michael había fundado el movimiento “Gente no Psiquiatría”. Este consistía en una red de pequeños centros y comunidades terapéuticas alrededor de Europa. En su libro, también me había encontrado con ácidas críticas no sólo a la psiquiatría tradicional, sino también a la visión psicoanalítica del tratamiento psicológico. Barnett decía que el psicoanálisis consistía en la adopción, por una elite intelectual, de la manera que un hombre llamado Freud había conceptualizado el mundo. Cada vez que el analista ponía el sistema de significado freudiano entre él y el mundo de la experiencia, teníamos pensamientos en vez de realidad, “la vida sin su sangre” (Barnett, 1973). Y para él el psicoanálisis era un universo simbólico que explicaba todo en términos de sí mismo.
Él decía que cada vez que aparecía escepticismo o duda respecto del sistema de significado, esto era descalificado por el sistema con la noción de “resistencia”.

Barnett planteaba, basándose en su experiencia, que la psiquiatría tradicional estaba preocupada de ajustar a las personas. Ésta tenía, a pesar de que esto era negado, el objetivo de reajustar a aquellos que no encajaban en el establishment. Ésta representaba a la sociedad en la defensa de sus fronteras. Barnett decía que la mayor parte de la terapia es un juego.

El terapeuta interpreta al paciente – su historia, su comportamiento – en términos de su propio universo simbólico, y le entrega esto al paciente, quien habiendo olvidado su propio centro, acepta este mundo simbólico como una manera de hacer sentido de su propia experiencia. Según Barnett, la terapia terminaba cuando el paciente compraba el universo completamente, o quizás se convertía en terapeuta él mismo, o cuando empezaba a interpretar, o al menos ver, al terapeuta en términos de este universo (Barnett, 1973).

Michael, había sido, junto con Paul Lowe, uno de los precursores y difusores de la psicología humanista en Europa. Como facilitador de Grupos de Encuentro alcanzó notoriedad y fama dirigiendo talleres en toda Europa y Estados Unidos.

También yo estaba familiarizado con sus experimentos y aventuras como terapeuta de Osho en India, donde había llegado en 1974 y, cómo su método había evolucionado desde un enfoque terapéutico basado en el trabajo con la neurosis a un trabajo más bien energético donde iba mas allá de la mente, el cuerpo y las emociones, hacia la conexión con la energía de vida que habita en nosotros.

En 1982 se separó de Osho y comenzó su trabajo como maestro espiritual con derecho propio, iniciando discípulos y todo. Dirigió una comunidad en el lago Maggiore en Italia, luego en la campiña francesa y finalmente se instaló en la selva negra en Alemania.

Todo esto era para mi, información, y si bien creía saber a lo que iba, la verdad es que nada me anticipaba lo que ocurriría en su taller de tres días llamado Essence realization Group (Grupo de realización de la esencia).

No había sido fácil el ser aceptados en este taller. Este era un taller para gente “avanzada”, gente que llevaba 15 años trabajando con él.

Mi pareja y yo no teníamos ninguna experiencia con su trabajo, pero como veníamos de Chile y ese era el único fin de semana disponible, fuimos aceptados. El contacto con Michael lo habíamos hecho dos años antes cuando le escribí con la intención de entrevistarlo para mi segundo libro sobre la historia de la psicología humanista traspersonal. De esta manera trabamos una amistad por correo y nos escribimos con regularidad por los siguientes dos años.

Santa Teresa Strasse es una de las calles más lujosas de Freiburg, rodeada de impresionantes mansiones neoclásicas y barrocas. Era diciembre y el frío era casi insoportable, sobre todo viniendo del verano santiaguino con 33 grados de calor.

Aún resonaban en mi cabeza las palabras de Michael que había leído en un o de sus últimos libros: “La gente sube montañas porque donde la montaña termina empieza el cielo. Pero el hecho es que en cada punto de la montaña el cielo empieza. Todo lo que tienes que hacer es saltar”. Con esto en mente golpeaba la pesada puerta de madera que me separaba de Onelife, su centro de trabajo y comunidad.

Lloré todo el día. Así no más. Sin tener la menor idea por qué, lloré todo el día.

El trabajo se estructuró en dos sesiones, una de mañana y otra de tarde separadas por un almuerzo.

Michael se acercaba a los participantes y los tocaba en alguna parte de su cuerpo, estos caían al suelo o se retorcían en este, si ya habían caído. Parecía una escena de los revival evangélicos, con tele-evangelista y todo.

Y yo, llorando como un niño sin saber por qué. No había ningún contenido psicológico reprimido que pudiese identificar. Era como si mi llorar fuera la única manera que mi organismo tenía para expresar algo que trascendía mi comprensión.

Recordaba el momento en que Michael había entrado a la sala donde estábamos sentados esperándolo. Algo extraño, profundo, había ocurrido en ese instante. Fue como si entrara en una profunda meditación. Abrí los ojos y vi a un hombre delgado de un metro setenta de estatura, penetrantes ojos azules, vestido con una polera y un pareo tailandés, en medio del invierno alemán. Felizmente por la calefacción central, pensé al ver la escena.

Al final del primer día estaba exhausto, pero muy, muy tranquilo. Como si me hubiera sacado un enorme peso de encima. Nos aprontábamos a dejar su casa en dirección donde nos estábamos hospedando, cuando Mishka, la esposa de Michael, me dijo que quería hablar conmigo. “Mira –me dijo- este es uno de los talleres favoritos de Michael, donde siente que puede hacer su trabajo en todo su esplendor. Y él siente que estás perturbando su energía, que no estás totalmente entregado a lo que está pasando”.

Sentí que el techo se me caía encima. Y todos mis sentimientos de inadecuación se gatillaron. “No sé qué decir, he estado llorando todo el día. Nunca había hecho algo como esto.”

Llegué a la casa a llorar, me sentía rechazado, inadecuado, ninguneado.

Esa noche al hacer el amor había una energía diferente con mi pareja. Algo nos había afectado profundamente. Fue como si nuestro encuentro fuera una meditación, un fundirnos intensamente con el otro.

Al día siguiente comenzamos el trabajo sentados en meditación mientras Michael hacía lo mismo frente a nosotros.

A poco andar, comencé a llorar nuevamente. El resto de los participantes comenzaron cada uno a entrar en el “energy space” (espacio energético). Algunos se retorcían en el suelo, otros lloraban, otros estaban sentados en meditación y mi pareja tiritaba de espaldas en el suelo. Yo y mi llanto eran todo lo que en realidad me importaba.

De pronto sentí que algo me llevaba hacia un espacio de dejarme ir en mi pena que era a la vez intenso y profundo. Abrí los ojos y vi a Michael Barnett parado frente a mí, moviendo su mano frente a mi rostro.

Cerré los ojos nuevamente y sentí que caía hacia un hoyo de pena sin fondo. Lloré y lloré hasta que sentí que Michael tomaba mi mano amorosamente. Me sentía como un niño pequeño desamparado. De pronto Michael puso su mano en mi cuello y la movió hacia arriba en dirección de la base de mi cabeza. La pena se detuvo de golpe para dar paso a una sensación de éxtasis y no-mente. Me sentía maravillosamente bien y expandido. Michael puso una música y comencé a bailar por la sala. Sin mediar mucho tiempo todos en la sala estábamos bailando.

Al finalizar la sesión de la tarde, nos sentamos frente a Michael con la posibilidad de hacer preguntas sobre lo que nos había ocurrido.

Empecé compartiendo respecto de mis sentimientos de rechazo y de inadecuación que se habían gatillado con lo que Mishka, su pareja, me había dicho la noche anterior. Aún no había terminado mi exposición cuando Michael me interrumpió diciendo-“¿Funcionó o no funcionó?” Pensé por un momento en la diferente calidad de entrega entre el primer día y el segundo, y era cierto. Hoy día había estado mucho más presente en mi proceso. “Si” respondí sorprendido. “Ok. No hay nada más que decir sobre ello”. Y continuó respondiendo las preguntas de los otros participantes. ¿Podía ser posible que todo hubiese sido una treta? ¿Una estrategia de su parte?

Michael parecía balbucear frente al micrófono. Parecía desinteresado en sus propias respuestas y en las preguntas de los participantes. A veces era incluso difícil entender lo que decía. Ciertamente que la dimensión del lenguaje no era de su interés y parecía no querer satisfacer nuestras curiosidades intelectuales respecto de él, su trabajo o nuestro proceso.

A pesar de esto me aventuré con otra pregunta. “¿Cuando entraste a sala el primer día, sentí que algo especial y silencioso me ocurría en ese momento. No soy capaz de distinguir si lo que sentí fue algo que fue producido por tu presencia o mi propia proyección respecto de estar frente al famoso Michael Barnett? ¿Qué crees tú que fue lo que pasó? ¿O no tiene importancia?”

Me miró intensamente por unos segundos y respondió. “No tengo ganas de responder a esa pregunta. Así es que no tiene importancia”. Bien, pensé para mí mismo, acaban de barrer con mi curiosidad intelectual.

Este primer taller y encuentro con Michael fue en el año 2001. Desde entonces lo he visitado dos veces más y estamos constantemente en contacto vía mail. Él ha estado apoyándome en mis momentos difíciles y ha estado abierto a contestar todo tipo de preguntas en relación con mi proceso y mi trabajo como terapeuta.

Michael permanece como uno de mis maestros de vida y le estoy profundamente agradecido por su amor y atención. Espero visitarlo este año nuevamente en Alemania.

vik


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32 respuestas a “Michael Barnett. Un maestro contemporáneo.”

  1. Ariel dice:

    muy bueno, me gusto la parte del trabajo energético y de las diferentes visiones sobre la psiquiatría

  2. tarangini dice:

    a veces me llegan a mi correo avisos de que escribiste un nuevo post, me causa gracia eso de ..nuevo post de vikrant…pero en fin a veces te leo como ahora…me hicitse recordar un momento similar en que me dijieron casi lo mismo en un grupo terapeutico y sí..funcionó ….
    besos

  3. Matrix dice:

    Muy interesante historia… y también estimula mucho mi curiosidad intelectual… recordé las constelaciones familiares… nada que decir mucho que experimentar y sentir…

    Quede con ganas que cuentes de lo que conoces de los demás que has estado, como Paul Lowe… o las lecturas de lo que hablaba Osho con el grupo selecto de terapeutas…

    un abrazo

  4. Vikrant dice:

    Hola matrix… simpre fiel a este blog. Con la historia de michael me he entusiasmado con la posibilidad de contar mis historias con paul lowe, con Veeresh y otros… en fin… esto sumado a las sugerencias temáticas, creo queda blog para harto rato…
    un abrazo
    vik

  5. Trasplante dice:

    A eso llamo yo tener una experiencia mística de primer orden, coño! Las más cientificistas lo atribuyen a simples reacciones químicas del cerebro, en cambio los más espirituales al misterioso movimiento de la energía o la esencia. No pocos han analizado estos síntomas y concluido algunas hipótesis. Algo he leído. Pero bien poco entendido. Estas cosas inefables tienden a confundirme.
    Por ej Romaní Rolland (amigo de Freud y premio Nobel de Literatura en 1915) las define como un sentimiento peculiar que jamás habría dejado de percibir, como un sentimiento de algo sin límites ni barreras, en cierto modo oceánico.
    Y, Dan Merker (autor del libro Gnosis) llegó hasta a clasificarlas en categorías además de definir una de ellas como “misticismo teísta”. Y dijo, textual: “Supone sentir la presencia de una fuerza personificada que encarna a un poder superior, el cual puede asumir una forma humana (Jesús), no humana (Krishna, Zeus, Ra, Odín o Yahvé), una forma animal o una más elemental (el espíritu del viento o de la Tierra)”. Y así el tipo va enumerando los síntomas más comunes de lo que sería las experiencias místicas: un sentido de unidad o de totalidad, o un sentido de atemporalidad, o un sentido de haber encontrado la realidad última, o un sentido de sacralidad. En fin.
    La presencia personificada de la que habla Merker, en tu caso, estaría encarnada en la forma de Michael…

    Interesante post, narrado de una forma que atrapa al lector. Hay pasta aquí de literato ah.

  6. Vikrant dice:

    Transplante. ciertamente lo que viví fue algo que trasciende mi formación como terapeuta y mi concepto del trabajo con gente.
    tengo la impresión que este nivel ( el energético) está siempre presente, incluso en mi trabajo, pero está teñido, distorcionado, tapado, por toda la maraña de aspectos psicológicos y emocionales…con Michael, era como si estuviera en forma pura… y él definitivamente un catalizador de este “algo”
    gracias por la definición de Merker.
    un abrazo
    viKrant

  7. isleño dice:

    Hola Vikrant…muy interesante tu vivencia…al igual que tú, mi curiosidad intelectual trataría de desglosar y analizar esta experiencia…..tú curiosidad mental del porqué de tu experiencia, terminó con la respuesta de Michael o seguiste indagando o experimentando en ésta área….energética. ¿crees que tu experiencia puede tener orígenes similares a las típicas escenas que se ven en iglesias evangélicas…que muchos creemos que son autoinducidas?

    abrazos

  8. Vikrant dice:

    Isleño. La experiencia con Michael, en sí misma, el estado, no me era desconocido. he tenido experiencias similares en meditacíon, en energy darchans en pune, en temazcales, etc. Lo inusual para mi estaba en la forma como llegué a ese espacio. El espacio de expansión, centramiento, más allá de la mente no me es ajeno…lo nuevo era la presencia de michael.
    El como Michael funciona en realación a esto es un misterio, pero tengo la impresión que no es una pregunta que pueda ser respondida en el lenguaje… así que su relevancia no es tanta.
    respecto de la equivalencia con los evangélicos… simplemente no sé. Nunca he tenido una experiebncia con ellos. Sólo se que me considero una persona bastante escéptica y desconstructivista… pero no lo sé… puedo estar engrupido. Pero mi pareja no sabía nada de él , ni tenia conocimiento respecto de su trabajo o fama… así que..no sé.
    vik

  9. Satya Bodhi dice:

    Hola Vik que suerte tienes en tener un contacto de este tipo, es algo que habla de tu nivel de conciencia que obviamente, mas alla de tu humildad, existe.
    Gracias por compartir tus andanzas, te mando un abrazo

  10. Vikrant dice:

    Satya Bodhi. Si, tengo mucha suerte, pero en realidad es él el que ha sido abierto y apoyador. De hecho, Michael ha estado para mi en momentos super difíciles y donde no he tenido a quien más recurrir por consejo.
    Y por consejo no me refiero a que me digan que hacer… sino a que me muestren un aspecto del conflicto que no alcanzo a ver.
    No creo que la humildad sea una de mis características… me gustaría que fuera…pero gracias de todas formas por el comentario.
    un abrazo
    vik

  11. Gabriela dice:

    Por casualidad, como muchas veces se hallan buenas cosas, encontré estas páginas.
    Me encontraba al mismo tiempo leyendo esta “Entrada a la madera” de Neruda:

    “Dulce materia, o rosa de alas secas,/ en mi hundimiento tus pétalos subo/ con pies pesados de roja fatiga/ y en tu dura catedral me arrodillo/ golpeándome los labios con un ángel./ Pozos, vetas, círculos de dulzura,/ peso, temperatura silenciosa,/ flechas pegadas a tu alma caída,/ seres dormidos en tu boca espesa,/ polvo de dulce pulpa consumida,/ ceniza llena de apagadas almas,/ venid a mí, a mi sueño sin medida”.

    Tratando de encontrar el silencio en esta “desenvoltura” y “vuelta a envolver” que hace el poeta, relaciono eso que dices del llanto, con lo impronosticable que se puede alcanzar, como el poeta desde “dentro” de la madera, libre de los elementos de la personalidad, libre del espejismo del tiempo.

    Gabriela.

  12. Vikrant dice:

    Gracias gabriela…no soy muy sensible a la poesía… sin embargo… sin embargo
    vik

  13. Trasplante dice:

    Pero alguna hipótesis debes tener. No te irías a entregar a esas sensaciones inusitadas sin después tratar de inferirlas. Imposible. Siempre buscamos explicaciones a todo y no dejamos nada al misterio. Yo ya había logrado razonar una explicación plausible y acribillar el misterio detrás de los estados alterados de conciencia. Me leí un par de libros cientificistas y terminé por concluir que las descargas químicas del cerebro, en estado de meditación, alfa, o de sugestión, eran las causales. Me enteré de que Juana de Arco y Mahoma sufrían de epilepsia y que minutos antes del ataque entraban trance en sus trances religiosos, con una vehemencia similar a la de Jesús, que, se sospecha, haya sido sicótico. (Eso de andar por la vida autoproclamándose unigénito de dios es, lo menos, sospechoso).
    Pero tu relato echó por tierra mis modestas investigaciones. No es que Michael entre en trance, no, sino quienes le rodean. Ahí topo…
    Podrías conjeturar algunas razones??? Plis, Vik, descarga.
    Tras

  14. Vikrant dice:

    Transplante. Mi razonamiento aparece en el relato cuando describo el “energy work”. Eso es lo mejor que puedo relatar. Estoy de acuerdo con lo que describes en especial lo de jesús. tengo la impresión que sufría de megalomanía.
    Sin embargo he tenido experiencias en las cuales no soy capaz de ” nombrar” los fenómenos con otra palabra que ” energía”…lo cual, por supuesto, no describe nada a alguien que no haya tenido la experiencia.
    Por lo tanto, mi acercamiento es más descriptivo, fenomenológico, que aristotélico.
    Algo parece ocurrir cuando un ser humano entra en cierto estado de consciencia que afecta a los otros seres humanos a su alrededor. Esto ha sido conocido por siglos en india con el nombre de “satsanga”. Esta es una de las razones por la que las personas se sientan en meditación cerca de un maestro iluminado… por que su propia consciencia se ve afectada por la consciencia del maestro… el cómo, físicamente como, no se sabe.
    En USA, en la época dela experimentación con psicodélicos se encontraron con este mismo fenómeno: alguien tomaba LSD y algo pasaba a las pesonas que estaban a su alrededor que no habían tomado la droga y era como si también estubieran en acido. Ellos lo llamaron ” Contact high”.
    Algo ocurre con Michael cuando el contacta este espacio meditativo, más allá de la mente que potentemente afceta a las personas a su alrededor hacia el mismo espacio… él ha aprendido a mover esta energía de una forma fina y dirigida. Como exactamehte ocurre, no creo que ni él lo sepa… pero ocurre. Ahora, lo importante es la experiencia, la posibilidad de acceder a estados no egoicos de funcionamiento… al menos para los buscadores. al menos para mi. cual es el proceso en sí mismo, no me es relevante…o no tanto.
    vik

  15. JULIÁN dice:

    Vikrant: Muchas gracias. Tu relato ha comprometido toda mi energía. Te he percibido dándote totalmente; profundamente; en lo esencial. No ha sido un comentario más; un ejercicio intelectivo. Ha sido un compartir desde tu fuente, desde tu raíz. Me siento nutrido. Movido fontanalmente. Como si hubiese estado allí, en la calle Santa Teresa. Un abrazo.

  16. Vikrant dice:

    Julián, que bueno que te tocó… tenía mis dudas de publicarlo… es un poco largo el relato y es tan personal que no sé si la gente puede resonar con el.
    un abrazo
    Vik

  17. Apurva dice:

    Si que resonó en mi tu relato Vikrant. Me recordo un par de oportunidades cuando, en contexto de grupo terapeutico, tuve al frente a personas que crearon el espacio para poder abandonarme a la experiencia de mi ser y a la observación de mis patrones psicológicos y emocionales. Curiosamente no guardo interpretaciones racionales muy hiladas de esas experiencias, pero si una sensación muy profunda de lo que podría llamar “libertad”, o más bien una-sensación-a-toda-toda-raja!
    Y ya que esta abierta la posibilidad de pedir temas, te pido que escribas precisamente aquellas cosas que “dudas de publicar”…
    Un abrazo

  18. Apurva dice:

    …algo más
    A escribir sobre tu experiencia personal parece que se genera un “punto de convergencia experiencial” que en este caso “toca” mi experiencia. Es como si tu experiencia fuera la mía… Lo loco es que aun que el medio sea el lenguaje escrito, y por lo tanto pasa por la mente racional, ese punto de convergencia lo experimento nítidamente.
    Se dice que “todos somos uno” y a lo mejor esto tiene que ver…
    Ya se que si afirmo que experimento “la unidad” ese no es mas que el resultado de una interpretasión de mi propio sistema… pero decir lo contrario también sería lo mismo. Como ves, me contesto solo…. jajaja.
    Igual, sigue escribiendo de tus experiencias personales, a ver que mas resuena por ahí…
    Un abrazo

  19. isleño dice:

    Vikrant….concuerdo con Apurva y Julián…Es increíble como tu historia “personal” me ha llegado y sobre todo me inquieta y conmueve el “llorar”como siento que lloraste ese día….luego de leer tu historia…..soñé dos días con que lloraba desconsoladamente…he estado cabeceandome en el concepto de llorar en mi vida….creo que he llorado muy poco en mi vida no onírica….siento que tengo que puro ponerme a llorar y entregarme a esa dimensión…y espero se dé o encontrar esa oportunidad

    un abrazo

  20. Vikrant dice:

    Apurva. Mi experiencia en talleres es que cuando vemos a alguien conectarse consigo mismo en su vulnerabilidad…el resto de los participantes se conectan con esa persona más allá de sus caractereísticas particulares… se conectan en un espacio que yo llamo de humanidad… de ser humano y compartir esta experiencia de vivir y sentir en este planeta… es posible que esto ocurra.

    Isleño… hay que llorar… y harto… sino uno literalmente se seca por dentro.
    abrazos a ambos
    vik

  21. Nortina dice:

    Saludos!
    Hablando de eso, he escuchado que a veces los maestros iluminados también lloran y sienten rabia, la diferencia es que ellos no juzgan ese hecho, ni lo analizan…¿Qué piensas sobre eso Vikrant?

  22. Vikrant dice:

    Nortina. como no estoy iluminado no puedo saber esto a ciencia cierta. pero me parece que la evolución de la consciencia no tiene que ver con no sentir emociones, sino con no crear un conflicto interno con ellas… es decir, estar con lo que ocurre sin desear estar sintiendo otra cosa.
    abrazo
    vik

  23. mario dice:

    Acerca de tu inquietud de “la sequía de saber que escribir”.
    Solo decirte que el relato que cuentas de Barnett me acerca a experiencias que simpre seran bienvenidas. Y lo mejor y se agradece, es que está contado de manera transparente.
    Gracias!

  24. Vikrant dice:

    Mario. gracias por el apoyo.
    vik

  25. René Aguirre Maldonado dice:

    Hola Vikrant, hace tiempo que no conversaba contigo, mira quería consultar acerca del concepto moral desde tú perspectiva que podrías definir como: principios y moral.
    Desde ya muchas gracias.

    Saludos René

  26. Vikrant dice:

    Hola rene. En mi entendimiento los principios y la moral son acuerdos de funcionamiento comportacional circunscritos a contextos, momentos históricos y culturas en particular. Estos acuerdos no son nunca universales y tienen que ver con regulaciones del comportamiento social dentro de un contexto cultural determinado. es por esto que los valores, la ética y los principios van variando de cultura en cultura y de tiempo en tiempo.
    eso… acuerdos de un grupo humano en particular.
    vik

  27. Alejandro dice:

    Don Vik, durante bastante tiempo no supe quién me habia saludado en mi blog firmando como “Vik” (se lo agradezco).
    No voy a clasificarlo a usted según su trabajo en ese programa de TV (no lo veo, ni me interesa verlo, ni tampoco le reconocería).

    Don Vik, ¿se da cuenta que si los lectores de este blog no fuesen personas que le tuviesen tanto respeto, en la red casi lo habrían “colgado” (ideológicamente) por presentar una experiencia tan “mística” (o en términos tan “místicos”)?

    Lo que se necesita es realizar las “terapias de grupo” en un ambiente controlado, un laboratorio donde se pueda investigar a cada uno de los participantes (ya se ha hecho en todo caso). Claro que eso dependería de Don Michael, quien no se vió, en su relato, muy cooperativo…

    Será tarea para mí echarle una ojeada más profunda a su blog.

    ¿Un tema?, bueno yo le pediría que hable sobre la muerte.

  28. Vikrant dice:

    Alejandro. me perdonarás que te pregunte donde te saludé… no recuerdo.
    Respecto a la experiencia. es eso, una experiencia importante al conocer a alguien que ha sido muy importante para mi. No confundir misticismo con religión o sistema de creencias. Soy profundamente místico…y absolutamente descontructivista en lo que respecta a lo religioso o ritualista.
    respecyo de la muerte… la verdad es que es el tema que en realidad me importa menos en este universo… prefiero hablar de la polución o el reciclaje que de la muerte. La razón es simple: no recuerdo haber estado muerto… así que no hay mucho que decir. no tengo idea que pasa después o si hay un después. En realidad lo que me importa no es la vida después de la muerte, sino si hay vida antes. respecto del miedo a ella. En realidad es miedo a la vida. Sólo los que no viven su vida al máximo le temen a la muerte… no es mi caso. así que me declaro un ignorante sobre el tema.
    Un abrazo
    Vik

  29. Alejandro dice:

    Pues no he encontrado el comentario, solo recuerdo que decía algo como “he vuelto al mundo de los blogs” o algo así como “he retomado esto”… es posible que haya estado dentro de las poquísimas entradas que desaparecieron cuando hice mantención hace algún tiempo, recuerdo que era bastante breve…

    No le pedia que hablase sobre sí hay algo después de la muerte Don Vik, solo le sugería que tratase el tema de cómo enfrentar la idea de la muerte y el miedo a (cosa que acaba de hacer -no le hizo falta un post según veo-).

    Saludos.

  30. Alejandro dice:

    Revisando y revisando, puede que no haya sido usted el del comentario. Sirvase borrar mis comentarios si así le place.

  31. Vikrant dice:

    alejandro. No hay problemas. no recuerdo haber escrito en ningún otro blog un comentario… pero puedo estar equivocado… mi memoria me falla veces…
    porque lo de “don” vikrant?
    un Abrazo
    vik

  32. Clau dice:

    Vikrant:
    Ha sido muy interesante leer este blog , en el que cuentas tus experiencias en este camino de la Vida , su entendimiento y aceptaciòn.
    No soy erudita respecto a la psicolgìa , sin embargo me atrevo con humildad a decir que logro entender con claridad los mensajes de tu experiencias con estos hombres notables .
    Segùn he aprendido , las experiencias de un terapeuta pueden ser incluso màs enrriquecedora para quienes como yo ,estamos atentos a su relatos .No sè còmo , pero ahì aparece la respuesta , la respuesta a una pregunta que a veces està en hervidero por salir y no ha salido.
    He puesto atenciòn a los parràfos de quienes te escriben , y me sorprende la diversidad de personas que llegamos hasta aquì.Hay algunos muy entendidos en el tema , y tienden a querer realizar un intersante debate àl que tù respondes con franqueza y naturalidad ,incorporàndo a aquellos que como yo estamos menos preparados , pero no menos ansiosos por aprender.Dejando entrever simplemente las cosas simples .
    Hay quienes a toda costa te quieren derrumbar ;verdaderos gladiadores , y a quienes en forma muy cortez les respondes y simplemente los dejas lidiando con ellos mismos .
    Hay quienes estàn deseosos de entablar un intercambio epistolar contigo , como una manera de seguirte en tus vivencias , como el discìpulo sigue al maestro.(aquì me incluyo).
    Alguien comentò , acerca de que existìa “pasta de literato”, y en ello concuerdo totalmente .
    Tus relatos atraen al màs erudito y al màs sencillo .
    Me ha pasado , que deseo seguir leyendote .
    Atrapaste a una nueva lectora …con aires de ” aprendiz “.
    Espero que recojas todos estos ecritos y armes tu nuevo libro .Tus experiencias ahora nos pertenecen

    Gracias
    Clau
    Gracias nuevamente

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